jueves, 21 de noviembre de 2013

Tormenta

votar

Ésta noche el cielo grita y se oye un crujir largo que estremece todo, desde el suelo a las ventanas. 
Ella está atenta, quieta, junto a mí. No conocía los truenos hasta hoy, y los escucha atenta, quieta, junto a mí. 

¡Y lo que le falta por conocer! La vida entera la espera mucho antes de nacer. A pesar de los augurios fatalistas de quien sólo conoce lo parco de la vida, yo sé que con gracia conquistará éste y otros tantos mundos. 

Afuera llueve, y ella está dormida. Cualquier leve ruido siempre la despierta, pero resultó ser inmune al húmedo escándalo que esconden los truenos. 

Él acaba de llegar, no puede dormir. Los truenos no lo dejan. Siempre duerme bien a pesar de todo ruido, sin embargo es vulnerable al estruendo. 

Ambos duermen. 

Punto y aparte: Afuera sigue lloviendo, y yo escribo para adentro. 

1 comentario:

  1. Quizá dentro de unos años se sorprenda a sí misma asustada. Sí. Sin saber por qué. Sólo es una tormenta, pensará. Entonces, ¿a qué habría de temer?
    Una vez, hace mucho, también sintió un enorme vendaval acompañado de truenos, pero aquella vez no sintió miedo alguno pese a ser tan, tan pequeña... Entonces estaba en el vientre de su madre, protegida por ella, por su fuerza, por su cómoda, apacible e inmensa y líquida maternidad... Ningún edredón podrá protegerla tanto...aún así, lo intentará. Se tapará completamente hasta que sólo quede un pequeño orificio para respirar...Un pequeño orificio que dejará escapar un quejido involuntario y un suspiro coronado por una sola palabra: "Mamá..."

    Ananda

    ResponderEliminar

Ilumina. Grita. Canta. Muerde. Vacía tus palabras llenándolas de infinito..