jueves, 3 de febrero de 2011

Una noche de tubo

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Aquella experiencia fue un desafío personal. Por primera vez en mi corta y curiosa vida, me encontraba dentro de un Table Dance, donde los primeros minutos no fueron nada fáciles: ante la mirada indiscreta de los asistentes, en su mayoría solitarios caballeros asiduos a la cultura del espectáculo nocturno. Supongo que es un poco “raro” ver a un par de mujeres jóvenes, sexys y guapas (modestia aparte) viendo un show de hembras danzantes y semidesnudas. Pero bueno, esa noche ningún estereotipo marcado por la sociedad nos intimido.

Desde la entrada la emoción se sintió en medio de luces parpadeantes y ritmos contagiosos que invitaban a mover las caderas; el color neón trasmitía una especie de influencia en quien deseaba entrar y llevarse una grata sorpresa.

Había poca gente.

Esa noche nos tocó ver a cinco chicas en acción, quienes respectivamente, como acto principal, debían bailar primero una canción de música pop, para posteriormente acabar su espectáculo con un ritmo más movido y alegre.

Todas llevaban un vestuario diferente pero al mismo tiempo similar en cuanto a que es provocativo; es decir, había una vestida de muñeca, otra vestida con un baby doll, y así sucesivamente, pero todas con brasier y tanga o short, zapatillas trasparentes con tacón de aguja y plataforma, medias de red o lisas pero hasta medio muslo, algunas con pelucas, etcétera.

En ellas, el concepto principal es la belleza estética. Misma que se logra a través de diversos artilugios como puede ser el vestuario, los accesorios combinados, el maquillaje: Cada uno de estos elementos no son más que una herramienta para destacar los atributos corporales. En cuanto a los colores que utilizan, son generalmente colores brillosos de tonalidades diversas como rosa, rojo, azul, blanco, dorado y negro.

El maquillaje también juega un papel importante ya que por medio de éste se pretende resaltar las características del rostro o bien disminuir los defectos que se puedan tener. No es un tipo de maquillaje que se usa diariamente sino que éste suele ser más exagerado y es de tipo escénico. Lamentablemente, con esto se reafirma que la mujer es tomada como un producto, un objeto sobre el cual se obtiene una ganancia, que cuando actúa en un lugar como un table dance pierde su esencia para volverse un componente más del lugar.
Respecto a la coreografía que bailaban, eran extremadamente sensuales y provocativas. Más que movimientos seductores, lo que esa noche presencie se podría comparar con una lección de spinning o aeróbicos. Las bailarinas se desplazaban de un lugar a otro a lo largo de la pista con movimientos candentes y muy cachondos. Todas las chicas tienen un mismo ritmo el cual es muy marcado sin embargo, cada una de ellas posee un toque personal que varía algunos movimientos.


Algunas de ellas, chicas bastante ágiles, elásticas y acróbatas, se subían en las plataformas que se encontraban a los lados del tubo principal para posteriormente hacer una suerte de piruetas y acrobacias dignas de admirarse. Todas se quitan el brasier conforme van bailando para quedarse solamente en tanga. Cada movimiento de tacón debe marcar deseo, fuego, erotismo.

Llama la atención como se les ve sentadas en un sillón esperando su turno para bailar. Las que no bailaban, fichaban, las que no fichaban, esperaban sentadas; otras caminaban sensuales por las mesas, a la espera de un cliente nuevo. Eso sí, el cliente escoge a la chica, no la chica al cliente.

En las mesas que se encontraban alrededor de la pista más grande había de todo tipo de clientes, desde solitarios espectadores, hasta el grupito de amigos o compañeros de trabajo que asiste a esos lugares más por diversión y, como forma de escape a su aburrimiento que por necesidad; o incluso, algún intelectual que escribía por intervalos, mientras, con la mirada, degustaba el espectáculo. Otros menos pudorosos, gozaban acariciando a las chicas antes de contratar los servicios especiales en los privados.
En un table dance, los clientes están dispuestos a pagar cualquier cantidad a cambio de erotismo puro. Como mínimo llegan a gastar 500 pesos por noche, entre bebida y servicio.

La atracción e influencia que una mujer puede tener, se halla en la forma natural en que explota cada uno de los elementos eróticos-sensuales que posee, de modo que es este poder el que produce en el table dance que los hombres se vean inducidos a desear únicamente lo estético.
A pesar de, actualmente las mujeres luchamos por romper esquemas y patrones de conducta establecidos en la sociedad, sin embargo la discriminación se extiende en todos los ámbitos sociales debido a su naturaleza. Quizás, esta sea una de las razones por las que la mujer es vista como un “producto” que se “vende” en los table dance.

Al final todo radica en el placer de un mundo que se forma entre lo real y lo imaginario.

4 comentarios:

  1. Entre las diversas canciones que esa noche escuchamos, esta canción en especial llamo mi atención. Suena más alegre que otras cuyo efecto rítmico causaba dolor.

    P.D.: Hoy me pase. Tenía mucho tiempo sin escribir tan largo :p

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  2. Tantas veces me han invitado a un espectáculo así, y tantas he dicho siempre no. Por muchos motivos. No me siento cómodo. Si no me siento cómodo imaginándomelo, mucho menos contemplándolo. Ahora bien, este virtuoso que no colabora con la explotación de la mujer se vuelve loco con un show particular o entre amigos o familia, donde el cachondeo y la risa es lo que se busca. Y confieso que con el show particular, hacerlo yo o que me lo hagan, pues he aumentado un poco el efecto invernadero de la Tierra al subirla de temperatura.

    Pero en medio de tipos solitarios y extrañas compañías, convertidas las mujeres en mera mercadería sexual, definitivamente no me gusta ni un pelo.

    Buen post casi periodístico, Urlanda. Un beso

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  3. Por estos lares se le llama el baile "del caño". Y te digo que calienta a un muerto, eh? porque para colmo, han montado un show televisivo y tiene mas adeptos, que la madre que lo tiró.
    No discrimino a las chicas que lo hacen por elección, porque les gusta a ellas mostrarse y a su vez ganar un dinero. Sí discrimino a quienes las utilizan para ellos ganar buen dinero. Pero en fin, inexplicable como el mundo.
    Un besote

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  4. Me ha gustado mucho el post, Urlanda.
    Tiene razón Luis, sería un buen artículo periodístico, sólo le faltan unas buenas fotos...

    En el "mercado" se encuentra todo tipo de "alimentos"...Estos espectáculos (y lo que está detrás de ellos) no son lo que considero un alimento saludable. Cuando se abolió la esclavitud nadie se imaginó que íbamos a seguir viéndola bajo los mas variopintos disfraces.
    Comprar personas, comprar deseo, comprar y sentirse con poder sobre los demás...comprar poder...por el hecho de pagar...No es un buen asunto...

    ¡Un beso!

    Ananda

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