miércoles, 21 de julio de 2010

Instantes precisos

votar
En el último cuarto de la última casa de la última calle del último pueblo escondido bajo la Luna, vivo yo: en una esquina del mundo rodeada de mar. Menos lejos de todos y más cerca de nadie. Puedo estar en cualquier lugar. Suspendida en el espacio descifrando a Cortázar, o sobre cualquier verde pasto mientras la música fluye en mis oídos, o incluso ahora mismo pudiera estar a tu lado. Y tu ni te enteras, y yo menos.
Tener el abecedario en las manos es viajar en todo momento, subirme en cuete, en avión o en barco y cambiar la historia que respiro. Ser yo, o ser nadie. Llamarme de cualquier manera. O puedo también, no tener nombre. Pero lo tengo. Soy Lunarda, una mujer con ojos de niña, hambrientos de sol y redondos de alegría. Curiosa por naturaleza y atípica hasta las pestañas.


Puedes verme completa, conocer los gestos de mi cara cuando rio o, secar la tristeza cuando llueven mis ojos, y hasta aprenderte de memoria mis palabras y mis silencios. Puedes acercarte y conocerme, saber quién soy o quien puedo ser, y todo lo que no quiero ser.
No te idealizo: tengo los pies bastante firmes en la realidad como para hacerlo. Ni siquiera vivo esperándote. Simplemente, me dedico a vivir. Llevo el corazón de cabeza y me gusta morder nubes. Adoro andar descalza. El café lo tomo sin taza pero solo cuando el frio se me cuela hasta los pies. No tengo vicios por confesar, aun. Las hormigas me dan alergia, poco menos que las mentiras.

Posiblemente esto sea lo que te diga sin gestos ni palabras cuando me enamore de ti. No sé ni cuándo ni donde será. Ni si quiera estoy segura en decir nada cuando tus ojos me descubran. Estar contigo será no sentir el tiempo o sentirlo todo. Tal vez, en ese ir y venir de los días nuestro camino ya se cruzo y nunca nos enteramos, pero no lo creo. Admito que soy medio despistada: muchas veces no me entero de nada o me entero muy tarde y aun así, se que será distinto cuando este cerca de ti. Tan distinto que, yo que nunca me he considerado melosa ni romántica, escribo para ti, con la certeza de que lograras hacerme latir el corazón: soy arrítmicamente indisciplinada de arterias. Y no me enamoro. Avisado estas. De ahora en adelante nuestra verdadera historia es el azar.

7 comentarios:

  1. Eres una adelantada al tiempo.
    Eso denota madurez.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Soy como quiero ser, señor Toro ;)
    Ni me adelanto ni me atraso, solo vivo cada instante pensando que puedo hacer que las cosas sucedan..

    Besos para ti también.

    ResponderEliminar
  3. Me encanta esta entrada. Me suena habertela leido ya.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Gritar quien eres para completarte. Maravilloso, una vez más.

    Y sin miedo :)

    Lara tiene alas

    ResponderEliminar
  5. me encanta la ultima parte...esta aka bien romantica..!! iuuuu..!!!! (I LIKE)..!!! besitoss!!!

    ResponderEliminar
  6. jajajajaja...

    Gracias por entrar y comentar mi blog, eso me súper agrada amigo! No lo puedo creer.. No es que algo muy pero muy raro te paso, o algo tramas jajaja!

    ResponderEliminar
  7. What??? no entendi lo ultimo ke preguntaste?? pero no tramo nada.!! solamente qe me gusta leerlos..!! estan suaves y asi como raros...escribes bonito..!!!!

    ResponderEliminar

Ilumina. Grita. Canta. Muerde. Vacía tus palabras llenándolas de infinito..