martes, 8 de diciembre de 2009

Lunarda y los pajaritos

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Lunarda lleva días un poco indispuesta,
dice que los pajaritos le duelen en la barriga y le cantan en la cabeza
tan pero tan fuerte, que casi le estallan las neuronas con ideas y todo.
Lunarda así no puede dormir bien, ni comer, ni reír,
ni pensar porque los pajaritos se han instalado con todo y nido
entre sesos y lagunas mentales.
Doña Lucrecia, mama de Lunarda, dice que su hija
reúne todos los síntomas de la enfermedad de los pajaritos.
Sobre todo ahora, cuando misteriosamente el jardín esta en silencio,
sin rastros, sin ruidos y con las jaulas vacías.


Y en la habitación del fondo,
sentada en el piso con la ventana abierta 
y el aire frió besandole la cara,
Lunarda canta una oración
por las plumas y las alas que deshoja y deja 
sin pajaritos.

6 comentarios:

  1. Si Lunarda dice que oye pajaritos es que hay pajaritos.
    Otra cosa es que para oírlos sea necesario saber escuchar.
    Un beso para Lunarda.
    Y otro para ti.

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  2. Un saco de alpiste para Lunarda, para que sus pajaritos coman, se seben y, luego, vuelen lejos.

    Ya estoy de regreso, Sol.

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  3. “Dame la ternura desde el sueño, dame ese cucurucho de sorbete que tenéis en la sonrisa, dame esa lenta caricia de tu mano. Yo te daré pájaros que cantaran tu nombre desde lo más alto de los arboles.”

    Gioconda Belli

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  4. Torito, muchas gracias por los besos. Lunarda no oye, escucha. Y yo no escucho, oigo.. así que... Besos. Jejeje.

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  5. Capitán, que bueno que estas de regreso! Y se acepta el alpiste es un trato.. jejeje.

    Un besote.

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  6. Excelente blog, lleno de reflexión y aprecio por los otros. Te deseo muchos éxitos y que sigas produciendo cosas bellas.

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