miércoles, 30 de diciembre de 2009

Desgranando uvas

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Está por llegar la hora de hacer el típico recuento de lo bueno, lo malo, lo excelente, lo maravilloso, y todo eso que pensamos los seres humanos cuando vemos la ventaja y la oportunidad de seguir aquí, vivos. Vivos y expectantes de las últimas horas. Y así estoy en este momento, analizando memorias y recuerdos de un año que fallece.
Pudiera desmenuzarlo todo: logros y fracasos; pero eso ya no importa. Porque tengo otra oportunidad, una segunda, tercera, cuarta o las que sean necesarias hasta llegar a la meta y luego, otra más. Ya no me importa cuántas veces he caído, lo importante es que vuelvo a levantarme. Gracias a Dios por eso. Por eso, y por permitirme ver un nuevo cielo, y respirar un nuevo aire y abrazarme todos los días. Mis días. Qué curioso es decir “mis días” cuando lo cierto es, que de este mundo nada es nuestro, ni nada nos pertenece.
Hoy más que nunca, empiezo a entender que nunca he entendido nada por más que lo mastique entre neuronas y sesos. Y qué bien se siente no saber ni entender nada.
Qué bien se siente cerrar los ojos, descansar la mente y la conciencia, y comprender que no me importa lo que he sido o lo que no fui, ya no. En este preciso instante de la vida, el mundo se puede parar y tal vez yo ni me entere, y que bueno, porque así me estreso menos. 
Tengo días, muchos días, mirando en reversa mi vida. Recordando que alguna vez quise ser estrella pero a los cinco años mi única vocación era ser niña, y desde entonces, estrello nubes y sueño estrellas.
En este preciso momento de la vida, mi vida esta colgando de un péndulo divino. Siento que soy la hoja de un árbol que no se mueve si a Dios no le apetece, y eso me satura de tranquilidad. Solo espero que Dios no se olvide de seguir respirando.

Mientras tanto, yo sigo aquí, desgranando uvas y comiendo nubes.





¡Feliz Año!


6 comentarios:

  1. Yo quiero hacerme socio de tu club filosófico.
    Es genial.
    Anda que te van a amargar...
    Feliz Año.

    Besos.

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  2. Hermosa manera de afrontar la vida. De ello tomo buena nota que falta me hace saber cómo lo intentais.
    Hermoso perfil, en el que me reflejo: yo también quiero pertenecer al club de Fronteras sin fronteras.
    Un saludo...

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  3. Querida Urlanda, yo aún no inicio con el recuento, pero pienso como tu, nada de lamentar el pasado. No es causalidad que mi blog se llame La insoportable levedad del ser, prefiero vivir y disfrutar el día a día, que seguro traerá consecuencias futuras, pero eso y no más.
    Mil besos

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  4. Feliz Año

    Me gusta el párrafo de volverlo a intentar y quedar más oportunidades.

    Abrazo

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  5. Yo, ya hice mi particular recuento. Espero que te guste. He usado muchas metáforas que sólo gente como tú, Urlanda, que me has seguido y leído desde el principio, entenderá al 100%.

    Te deseo el mejor de los años. Un abrazo.

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  6. Hermoso lo que has escrito Urlanda....
    Me llegó al alma!!!
    Feliz año nuevo y felices todos los años venideros!!!
    Dios no va a olvidarse de respirar!!!!
    Cariños.
    Laura.

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