domingo, 22 de noviembre de 2009

Luz vegetal

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Hay días y veces, muchas veces, que la vida me sabe a sueño.
Y sin embargo, muchos días los sueños de ojos cerrados
y almas abiertas, me saben a vida.
Esta vida gestada con ilusiones, con ingenio,
con ganas y un par de manos que labran sueños para hacerlos vivir.
Y respirar.


Respirar el aroma de los pasos que dejan huellas al pisar.


6 comentarios:

  1. La primera parte del poema, muy bella.

    En la última encuentro que sólo algunos tienen el poder de lograr sus sueños. Es triste, pero creo que es así. Hay quien los persigue con fuerza, y otros que les vienen solos.

    Abrazo

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  2. Toro, claro. De eso se trata, de vivir y respirar.. que no es lo mismo.

    Saludos y besos.

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  3. Jose Jaime, ¿Te imaginas que todos fuésemos iguales? Pienso que por eso la diversidad de espíritus. Unos se esfuerzan y logran, otros ni logran ni esfuerzan, y otros mas logran sin fuerza... Jeje. Parece broma pero es cierto.

    Saludos y abrazos.

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  4. Creo que la felicidad se encuentra entre el límite de un círculo cerrado y otro abierto, en el instante justo que escapas, antes de que un círculo abierto se cierre.

    Saludos, desde el primer día de invierno Atlántico.

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  5. Capitán, en serio no es que sea mala onda ni nada así.. pero es que no capto eso que me dices. Ya me imagino tremendos malabares entre un circulo y otro.. Jejee.

    Saludos, desde mi verano particular. :-P

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Ilumina. Grita. Canta. Muerde. Vacía tus palabras llenándolas de infinito..