lunes, 30 de noviembre de 2009

Azahares

votar
Rompimos el cristal de los latidos, 
rasgando hilos que nos unían para disolvernos invisibles 
entre fango y arterias enamoradas.
Y aunque seguimos cordiales y vivos,
me duelen tus puños como recuerdo de un pasado moribundo.
Apenas escucho aquellas ilusiones de mayo 
que tejieron tu boca y la mía, 
tímida jauría de promesas y besos: 
cuando se siembra el primer amor y te nacen mariposas en el pelo.
Te hubiera amado toda la vida,
si toda la vida se eternizara sin deterioro en los años
cuando tú tenías veinte y yo dieciséis.


















Pero somos como el mar embravecido,
sin orillas, sin faro, sin olas serenas, sin sal.
Somos humanos. 

5 comentarios:

  1. No te quejes por eso.
    Después de humanos lo que viene es peor.
    Un asco.
    Te lo digo yo que en eso te llevo ventaja.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Hola,

    Que bonitas palabras. La juventud vista desde un tiempo diferente o mirar hacia atrás en el momento...me ha gustado mucho. Te felicito :)

    Abrazos

    PD: tienes un regalito en los Rayajos

    ResponderEliminar
  3. Toro, si no me quejo.
    Al contrario, ser humano es una cualidad poco valorada... y tiene sus ventajas. Puedes equivocarte y volver a empezar, por ejemplo.

    Sobre la ventaja que me dices no discuto nada, que eso es otro tema Jeje. ;)

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Rayajos, ¡wooow! muchas gracias por tus palabras. Pero sobre todo, agradezco la mención y el obsequio que me haces. ¡Es el primer premio que recibo entre blogs! Y me ilusiona mucho. Se siente bien.. se siente cuando pequeños (pero significativos) gestos te llenan de alegría.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. HUMANOS... HUMANOS... HUMANOS... HUMANO... HUMAN... HUMA... HUMMMM... HU... H.. HHHHH.......

    UN ABRAZO...

    ResponderEliminar

Ilumina. Grita. Canta. Muerde. Vacía tus palabras llenándolas de infinito..