sábado, 19 de septiembre de 2009

Un puente suicidado

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Resulta que hoy, un día con 24 horas normalmente anormales, pude entender que no tengo vocación para nada que implique salvar vidas. No. Que no naci con bisturí, ni llevo maletín remienda vidas. Por mi, que el mundo rompa la burbuja de cristal que intenta protegerles de toda kamikaze existencia.

Por alguna razón de la que desconozco procedencia y antigüedad, he tenido la costumbre (mala) de ser el “salvavidas” que acude al grito desesperado de quien busca auxilio. Sin más interés que el de ayudar, en la medida de mis posibilidades, al hermano que se perdió en el camino, o ser el brazo que sostiene a la madre que desfallece, o incluso, estar incondicional para escuchar lamentos y reproches de la amiga que ha sido traicionada. Pero ya.. ¡Ya BASTA!

¡Basta! de permitir que otros vengan a colgar costales repletos de rocas ajenas. ¡Basta! de preocuparme hasta del aire que yo no respiro. No me siento Jesucristo, ni tengo espíritu de Santa Teresa de Calcuta. Y tampoco vivo de la ciencia ficción como para rescatar mariposas perdidas en el polo norte. Ni llevo colgado al cuello ningún letrero que diga “rescate 911, acudo a domicilio”. Así que la próxima vez que intentes aniquilarte las neuronas para quedar vacio, y poder saltar del puente, procura hacerlo en silencio y sin lagrimitas mariconas. Que lo tuyo no es suicidio. Sino un intento de asesinato con total alevosía y ventaja de matarme, antes de morirte.

Y por si no te queda claro, renuncio al club de niñeras S.O.S. Que tampoco naci para ser Mary Poppins.



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3 comentarios:

  1. Los amigos los elige uno. La familia, se asigna como corresponde en la repartición donde nadie opina. ¡Que Viva la Family!

    Lejos. Jejee.

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  2. ¡QUé fuerte! Conozco de gente que de tanto darse a los demás acaban cargandose de problemas y de energías negativas, que no son suyas y no les corresponden.

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  3. Capitán, ¿Nos conocemos de antes? Jejeje
    Eso mismo que dices es lo que ocurría conmigo. Me llenaba de una mancha oscura que no me correspondía cargar. Eso sí, reconozco que esto sucede cuando no sabemos marcar limites.

    Pero bueno. Al menos no me llego tan tarde la iluminación. (;

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Ilumina. Grita. Canta. Muerde. Vacía tus palabras llenándolas de infinito..