lunes, 21 de septiembre de 2009

Chiles históricos. (Memorias culinarias en época de crisis)

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Tengo días intentando encontrar la categoría que más defina de que trata este nuevo lugar, mi espacio suspendido entre paredes invisibles de una vida, la mía. Y aun no tengo claro si existe el concepto adecuado en donde encasillarme, ni dentro, ni fuera de este blog.

Pero, por si es necesario saberlo y, sin querer desbordar (mas) mi lado egocéntrico, únicamente diré que el tema central es, y seguramente será, de todo un poco que día a día se relaciona en esta vida, conmigo.


Y después del breve aperitivo ofrecido a manera de preámbulo, pasamos a los sabores sólidos, que entre aromas personales e ingredientes ortográficos se hace un guisado de huevos y de letras. Dicho de forma más, como decirlo,.. elegante y exquisita.., ¡El chile está servido! Pues eso. Pónganse cómodos, para degustar el plato fuerte que les sirvo y les pongo, en la mesa.



Resulta, y resalta, ¿O, resalta y resulta? No sé. El caso es, que dentro de los inéditos laberintos de la historia de México, el país que un hermoso día de Junio tuvo la suerte y fortuna de verme nacer en.., !Alto¡ que esto es de otra historia. Por cierto, digna de ser contada sin prisas, y con pausas, las justas, como quien detalla por capítulos el acontecimiento más importante en la vida, su vida. En fin.


Como decía, la historia mexicana se teje y enlaza con sabores y colores de instantes nacidos entre laberintos, momentos que evaden silencios y fronteras: Revoluciones. Sangre. Conquistas. Banderas. Reformas. Pistolas. Mujeres soldado. Hombres fuertes, guerreros valientes. Religión. Independencia: Un país de tradiciones puestas, e impuestas. Eso somos. Un país, con democracia que proclama libertad con, y sin cadenas.


Y quiso el destino, o quizá fue el General Agustín de Iturbide, quien el 24 de Agosto de 1821, -fecha en que España tras la firma del Tratado de Córdoba, reconocía oficialmente que México era un territorio independiente-, que en las memorias y recuerdos de nuestra historia, la proclamación de Independencia de esa noche de 1821, fuera indeleble por el avasallador descubrimiento de los Chiles en Nogada. No tanto por la victoria que represento firmar el tratado que nos hizo soberanos.


Y dejando de lado todo hecho histórico asociado a “Los Chiles en Nogada” descubrimiento culinario de origen poblano, considerado uno de los platillos típicos de la alta cocina mexicana. Aclaro que no intento promocionarlos al decir que saben riquísimos. No. Ni ahora ni nunca. Tan solo reconozco que son dignos de ser probados.

De tan riquísimos que son, su fama se promueve entre amistades y conocidos, que todo junto, incita a visitar cierto lugar de la ciudad donde se asegura que son la especialidad de la casa. Movidas por esa curiosidad de degustar los ya conocidos “Chiles en Nogada”, el martes pasado, en compañía de dos “amigas” visitamos el famoso lugar donde literalmente te guisan “Los Chiles”. Y la verdad es que nunca había probado nada más delicioso, pero como dicen por ahí, siempre hay una primera vez. ¡Y qué primera vez! Aun no me repongo de la impresión. Y no sé si algún día pueda hacerlo. Es que no tengo claro si lo que me impresiono fue el tamaño (enorme )de lo que me sirvieron, o el conjunto de sabores que se mezclaron en mi boca. O será.. que sigo pensando que el jefe de meseros se equivoco, y en nuestra cuenta incluyo la de todos los comensales del lugar.

O quizás, la impresión proviene de mis “amigas” sanguijuelas, quienes a la hora de pagar, resulto que ninguna tenia efectivo ni nada parecido. Y movida, más que por algún acto de solidaridad para con ellas, pague la cuenta por evitar un bochorno mayor que el que ya estaba pasando. Eso, mas la cólera mezclada en la certeza de que fue esa, la ultima cena que compartimos. Irónicamente, un chile (muy caro, por cierto) se cargo la amistad.


Es que no puedes ir por la vida así nomas, conchudamente, colgándote de tus amigas siempre. No me pesa haber pagado, bueno un poco sí, que tampoco fabrico monedas por encargo. Y la situación no está como para pagar los antojos de medio mundo. El caso es que si no llevas efectivo ¿para que entras aun lugar donde no podrás pagar? Por eso el motivo de mi berrinche e indignación para con la gente aprovechada, que sin más que una sonrisa tonta dice: “!Ay, se me olvido la cartera!”.


Al menos, la experiencia ya ha sido digerida y procesada como un acontecimiento depurado de mis intestinos neuronales, asociado a los Chiles en Nogada más caros que he comido hasta este día de mis 26 años, por si hacía falta mencionarlo en mi repertorio de memorias. Eso, sin olvidar el tiempo transcurrido desde que aparecieron en la historia de México.



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8 comentarios:

  1. Lo único preocupante es que entre familia no hay chile que valga.. ¡Up’s!

    Jijiji

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  2. Nota aclaratoria, especialmente, dirigida a cierta gente que se sabe aludida: Cada entrada de este blog y para ser más directa aun, cada letra que lees aquí escrita, cuenta con registro y derecho de autor. ¿Queda claro, o es necesario que ponga tu nombre enmarcado en alguna esquina superior del blog?

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  3. Bueno, te contesto a tu pregunta en mi blog. Aquí la educación es generalista y en la adolescencia se especializa en el instituto en función de lo que decidas estudiar en la universidad, de mayor. Por ejemplo, se da lengua española, literatura, latín en el instituto (hasta los 15 años si no repites, para que te hagas una idea), pero si luego coges "ciencias puras" desaparecen las asignaturas de letras, aunque al final te impartan Lengua en el curso pre universitario. Un universitario debe saber expresarse y conocer su lengua.
    A mí lo que me ha pasado toda la vida es que soy demasiado humanista para ponerme etiqueta.Y a mí se me ha dado (casi) todo bien.

    Ahora te pregunto yo, ¿qué es un pimiento poblano allá? Yo lo he comido acá y me encanta el pimiento relleno de carne, jalapeños, las salsas y lo demás que acompaña.
    Otra pregunta, ¿la palabra 'poblano' a qué se refiere? ¿Es como decir 'del pueblo', es un lugar...?

    Y en cuanto a lo de tu blog... No te pongas así, invita hoy, y mañana que paguen ellas. Así es la amistad :D

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  4. Capitán, lo de “poblanos” se usa como distintivo de la gente nacida en el estado de Puebla.
    Los chiles, o pimientos que tu mencionas, también se conocen como “chiles rellenos”. Ya que dentro llevan algún guiso, o queso fundido, o picadillo de carne.. etc. Generalmente van capeados. Y son riquísimos. Los Chiles en Nogada, son chiles (pimiento poblano) relleno de un picadillo dulce, elaborado con pera, manzana, nuez, crema.. y muchos otros ingredientes. Y puede comerse frio, o caliente, y puede ser capeado también.

    Y oye, no estoy en contra de la amistad, ni en convivir ni compartir con la gente que uno quiere y aprecia. No es por ahí el asunto. Tan solo no me gusta que se aprovechen de la amistad, es que hay gente muy interesada que se cuelga de la buena voluntad de los demás. Puedo ser una persona muy esplendida, y me gusta serlo, pero no todo el tiempo. Vamos, que no soy egoísta. Pero tampoco tontita para que se aprovechen.

    Tengo amigos y amigas de toda la vida, otros de un tiempo para acá, y así, gente con quien me gusta convivir. Únicamente conservo la amistad de quien sabe entregarse en la misma intensidad como yo lo hago. Solo eso.

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  5. Y me parece perfecto. Porque tener amigos que no te corresponden es bastante duro... Me puede sonar el tema, pero tal vez tenga yo parte de culpa. Por ser más raro que un piojo verde.

    Ostras, hablabas de pimientos... Me encantan, picantes, rellenos de carne, con queso fundido... Buah! Los prefiero a los tacos o burritos. Aunque aquí hay un sitio donde como un burrito de nombre muy raro que lleva relleno de pollo y una salsa color naranja de huevo muy dulce que parece una mayonesa pero no lo es... No recuerdo el nombre del burrito pero no es fácil de pronunciar, está delicioso...

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  6. Si. Tienes razón. También pienso que uno tiene cierta responsabilidad en esto.

    ¿Un piojo verde? Jajaja.. ¿Y generalmente, de qué color son los piojos?

    Me dejaste con la duda del burrito ese que mencionas, y no se cual es. Al principio pensé que hablabas del teriyaqui o algo así, pero no lleva ni mostaza ni mayonesa ni huevo, y tampoco se come en burrito. Y no sé si la salsa que dices es color naranja y dulce, o es naranja como color de yema de huevo y dulce, o es una salsa que parece mostaza dulce. ¿?
    Hasta busque en internet, y nada. Jeje

    Fíjate que yo llamo pimientos, a los chiles grandes como “campanas” o algo así, que se usan en las ensaladas que llevan lechuga, pepino, tomate, etc, tipo italiana.
    Y por nada del mundo cambio los tacos.. Jejeje. Es que son deliciosos. Bueno, los de aquí, de México. :-D

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  7. ¡QUé hambre! Yo quiero ir a Méjico!! Jajaja.
    A ver, voy a googlear, a ver si encuentro algo del burrito...
    NO VI nada. No lo encuentro.

    http://www.susi.com.co/images/Susi/Susi%20Sandwich/Mexican%20Food/Burrito%20de%20pollo.jpg

    Éste de la foto se parece algo, pero el burrito que yo digo no es de color de masa blanco, parece que lo han dorado con huevo por fuera y la salsa de dentro es casi fluorescente, no sé si amarillenta-naranja. Debe de ser una especialidad del sitio al que voy porque en la carta dice "salsa especial nuestra". De todas formas, como en breve iré, porque me han entrado ganas, les hago una foto y hablo de ellos en mis circulos abiertos, dedicandote a ti el post.

    Qué ricos!! Tengo un solo problema con vuestra comida, para mí es de efecto laxante al día siguiente, no sé yo si es porque no estamos acostumbrados a las cosas tan picantes. Me encanta, pero si te soy sincero, me parece todo casi igual (no distingo una torta, de un burrito o de un taco)

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  8. Capitán, pues esta mas claro todo. Es de receta “secreta y especial” jeje. El burrito que tu llamas, no es burrito, sino taco. Es que según yo, los burritos llevan tortilla de harina (masa blanca), pero los tacos son de tortilla de maíz (masa como amarilla).

    Y oye, no te discuto nada sobre eso de que te laxe la comida, seguramente no es auténticamente mexicana jejee, o esta demasiado condimentada. Pero lo que no te paso, es que no sepas distinguir un taco de una torta. ¿Como es posible? ¿Ocupas gafas? Jejeje. Además, existe muchísima variedad en tacos y tortas. Y en México, no solo comemos tacos, ni tortas.. también hay frijoles. :-P

    ¡Y NO TODO LLEVA PICANTE! Jejee

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